En nuestro pequeño hotel, podrá disfrutar con total tranquilidad de un agradable masaje con aceites, relajarse o descansar al borde de la piscina con alguna de las obras puestas a su disposición, participar en los cursos de yoga o de meditación e incluso en los seminarios de varios días que organizamos, iniciarse en la pintura, en la escultura o pasearse por la naturaleza de los alrededores y obtener fotos suntuosas, llenas de color y de sonrisas.
Tal vez tenga incluso la suerte de escuchar a Clément tocar y cantar una de sus hermosas composiciones (¡con todo el encanto de sus raíces canadienses!).
Le proponemos reservar desde ahora una habitación en nuestro pequeño remanso de paz… Le esperamos con la acogida, la sencillez y la amabilidad que constituyen la reputación de Bali y de sus balineses.
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